Final de una era
Sepultura se despedirá de España en Leyendas del Rock
Sepultura actuará el 5 de agosto en Leyendas del Rock. No será otra visita dentro de una gira que pueda repetirse el próximo verano. El festival ha presentado el concierto como la última actuación de despedida de la banda en España.
Villena recibirá a Sepultura cuando su recorrido final ya esté prácticamente terminado. Dos días después tocarán en Bloodstock y el 9 de agosto pasarán por Dublín. El calendario anunciado concluye el 7 de noviembre en São Paulo, la ciudad donde comenzó una historia que ha durado más de cuatro décadas.
Una despedida planteada como un final real
El metal está lleno de giras de despedida que terminan convirtiéndose en descansos comerciales. Sepultura ha seguido un camino diferente.
La banda anunció el cierre con antelación y preparó una gira extensa bajo el nombre Celebrating Life Through Death. No parece una retirada improvisada después de una discusión interna ni una forma de vender entradas durante seis meses. El grupo ha decidido detenerse mientras todavía puede defender su repertorio con intensidad.
Esa elección cambia la forma de mirar el concierto de Villena. El público no acudirá solamente para escuchar canciones antiguas. También presenciará el final de una banda que lleva décadas ocupando una posición extraña dentro del metal.
Sepultura nació en Brasil, llegó desde una escena alejada de los grandes centros musicales y terminó modificando el sonido de grupos formados en Europa y Estados Unidos. Pocas bandas han conseguido que su procedencia sea tan importante para su identidad sin quedar encerradas dentro de una etiqueta regional.
La historia no terminó cuando se marcharon los Cavalera
Una parte del público continúa reduciendo la trayectoria de Sepultura a los discos grabados con Max e Iggor Cavalera. Es una etapa fundamental y contiene trabajos difíciles de discutir como Beneath the Remains, Arise, Chaos A.D. y Roots.
Sin embargo, esa lectura convierte casi treinta años posteriores en una nota al pie.
Derrick Green lleva al frente de Sepultura desde finales de los noventa. Durante ese periodo, la banda publicó discos como Against, Nation, Dante XXI, Machine Messiah y Quadra. No todos alcanzaron la influencia de los clásicos, pero permitieron que Sepultura siguiera tomando decisiones, grabando música y asumiendo riesgos.
La alternativa habría sido vivir durante décadas de un único repertorio. El grupo eligió continuar incluso cuando sabía que cualquier paso sería comparado con una formación imposible de reconstruir.
Por eso, la despedida española no debería entenderse como una celebración exclusiva de los años noventa. Villena recibirá la historia completa de Sepultura, con sus fracturas, sus cambios de sonido y su capacidad para sobrevivir a situaciones que habrían terminado con casi cualquier otra banda.
Un repertorio construido para provocar una última descarga
Resulta difícil imaginar el concierto sin Arise, Refuse Resist, Territory, Ratamahatta o Roots Bloody Roots. Son canciones que dejaron de pertenecer únicamente a sus discos y terminaron convirtiéndose en puntos de encuentro para varias generaciones.
Roots Bloody Roots ocupa un lugar especial. No es la composición más compleja de Sepultura, pero pocas canciones resumen mejor su capacidad para unir un riff inmediato, percusión, identidad brasileña y una violencia que funciona tanto en una sala pequeña como frente a miles de personas.
En Leyendas del Rock ese repertorio tendrá un peso diferente. Cada canción llegará acompañada por la certeza de que no habrá otra gira española para recuperar lo que se haya quedado pendiente.
Sepultura todavía tenía cosas que decir
La banda no ha utilizado la despedida únicamente para recorrer sus grandes éxitos. Su etapa final también ha producido música nueva, una decisión que evita convertir la gira en una exposición sobre el pasado.
Ese detalle importa. Sepultura podría haber pasado dos años administrando la nostalgia, repitiendo los mismos conciertos y vendiendo una última ronda de productos conmemorativos. En lugar de hacerlo, ha seguido trabajando como una banda activa hasta acercarse al final.
No se retiran porque hayan perdido completamente la capacidad de crear. Se retiran porque han elegido el momento en el que quieren dejar de hacerlo juntos.
Villena será el último punto de encuentro en España
Habrá asistentes que descubrieron a Sepultura con Arise. Otros llegaron durante la explosión de Roots. Una parte del público conoció primero la etapa de Derrick Green.
Todos acabarán compartiendo el mismo concierto.
El 5 de agosto no se reconstruirá una formación clásica ni se corregirán todas las decisiones del pasado. Tampoco hace falta. La despedida será más honesta precisamente porque llegará interpretada por los músicos que han conseguido llevar el nombre de Sepultura hasta la línea de meta.
La banda no llegará a Villena para representar lo que fue.
Llegará para demostrar por última vez en España lo que todavía es.
